Escuchando el llanto

domingo, 6 de septiembre de 2009

Caminaba contando mis pasos, no era de noche pero estaba oscuro,tenia una rara sensación, deseaba haber hecho tantas cosas que en ese momento no me atreví a hacer. Me carcomía esto que mis ojos habían presenciado, siempre hubo mitos sobre este tema, pero yo ahora lo había visto y no tenia con quien hablarlo, ya que nadie me creería. El ahogo no se compararía en nada con el silencio que ahora debía cargar.
Todavía mi mente no lograba comprender porque de todas las personas ¿a mi me tocaba esto? puedo romper , deshacer, tomar, quitar ¿con que poder me adjudicaba todos estos verbos? Me cuesta creer que esto haya estado predeterminado, que en algún momento me llamaría para cumplir mi vocación.
Sufro de una fuerte negación, no quiero, no yo, por favor ¡yo no! lo peor es que sabía mi número, sabía donde encontrarme, no podía escapar de este tremendo castigo que ni siquiera sabia porque me otorgaban. Debía de cumplir con mi terrible encomienda,antecedía su porvenir y no podía explicárselo, ahora mismo me paraba en medio de la calle para que me atropellasen, no quiero quedarme, no así, estaba muerta ya, no me atrevería de nuevo a pronunciar la palabra vida, con semejante poder de destrucción, esto no seria mas mi vida, se la regalo él para sí.

0 comentarios: